Quiero compartir la grata experiencia que tuve hace un tiempo atrás cuando un cliente me solicitó desarrollar una aviso para su tienda de accesorios hechos a mano en un centro comercial de la ciudad. La solicitud fue simple, fabricar un aviso distinto que comunicara con eficiencia todo lo que representaba la marca, que comunicara el proceso manual y artesanal que ella dedicaba a cada una de sus piezas. La respuesta fue inmediata, solo que difícil y retadora, un aviso de madera tallado a mano!

Se presentaron diferentes retos completamente ajenos a cualquier reto que tuviera la oportunidad de enfrentarme, por ejemplo, me enteré que una tabla de 2.80 metros de largo por 1 metro de alto es prácticamente imposible de conseguir, por lo tanto es necesario juntar lateralmente dos tablas mas delgadas para que la suma de ambas den el metro de altura que requería el aviso. En segundo lugar, aprendí que para que la madera no se doble gracias a los productos que se le apliquen es necesario aplicarlos a ambas caras de la tabla, así se evita que, en otras palabras, se "Pandee".

Gracias a la realización de este proyecto pude conocer a un ebanista Colombiano con años de experiencia que además de prestarme sus herramientas, herramientas que cualquier conocedor sabe "NO SE DEBEN PRESTAR", me transmitió un poquito de su conocimiento el cual apliqué de la mejor manera posible. Entre sus enseñanzas se encuentra la popular "Tallar el sentido de la veta de la madera", "Limpiar y afilar las herramientas de tallado al terminar", respetar los tiempos de secado de los productos. Todo esto me hizo conectarme con la pieza, tener cuidado y paciencia te hace querer la pieza, tallarla y darle la forma que la imaginación va creando en vivo te hace amar el resultado final y el orgullo resultante es inmenso y eterno.

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